Desarrollos
clave desde mayo del 2000: En mayo del 2001 el Senado chileno pasó
una legislación para la ratificación. Hasta junio del 2001 el
Presidente no había firmado la legislación como ley. El
Ejército tiene aproximadamente 25.000 minas antipersonal almacenadas. La
Marina destruyó 2.000 minas M16 en noviembre del 2000. No ha habido
ningún informe de operaciones significativas de remoción de minas.
El trabajo de campo del Monitor de Minas Terrestres ha producido nueva
información sobre zonas minadas.
Política de prohibición de minas
Chile firmó el Tratado para la
Prohibición de Minas el 3 de diciembre de 1997. El 3 de mayo del 2001,
durante la sesión extraordinaria núm. 41, pasó la
legislación, Boletín 2209-10, aprobando la ratificación del
Tratado para la Prohibición de las
Minas.[2] Hasta julio del 2001, el
Presidente Ricardo Lagos todavía no había firmado la
legislación como ley, después de lo cual el instrumento de
ratificación debe ser depositado con las Naciones Unidas.
Inquietudes sobre los costos de implementación relacionados con la
remoción de minas, se cree que sea la razón por la larga demora en
la ratificación. Durante la sesión de mayo del 2001 el Senado
también acordó solicitar un informe de la Comisión de
Defensa Nacional sobre la futura implementación del Tratado, incluyendo
aspectos técnicos y
financieros.[3]
En diciembre del 2000, la Ministro de Relaciones Exteriores María
Soledad Alvear Valenzuela, comentó los pasos positivos del gobierno tales
como destrucción limitada de arsenal y pequeñas operaciones de
remoción de minas, pero agregó:“a pesar de estas claras
demostraciones de voluntad es vital y urgente que concluyamos el proceso de
ratificación, no solamente porque han pasado tres años desde que
firmamos o más de un año y medio desde que entró en vigor,
pero por el hecho de que nuestro país está comprometido con los
principios y valores que sostiene el Tratado”.
[4] Alvear expresó que era
innecesario evaluar el costo total de la remoción de minas con
anterioridad a la ratificación y que era mejor que el país
comenzara el proceso de acuerdo con sus propios recursos y prioridades.
Chile asistió a la Segunda Reunión de los Estados Parte en
septiembre del 2000 como observador. Chile no participó en las reuniones
del Comité Permanente Intersesional en diciembre del 2000, pero un
representante en su Misión Permanente en Ginebra asistió a las
reuniones de mayo del 2001.
Chile asistió a la Cuarta Conferencia Ministerial de Defensa de las
América en Manaus, Brasil del 16 al 21 de octubre del 2000. La
“Declaración de Manaus” emitida en la conferencia
incluía bajo el punto 11 un llamado a “mayor participación
en una implementación efectiva sobre la Convención de Ottawa sobre
la prohibición del uso, almacenamiento, producción y transferencia
de minas antipersonal y sobre su
destrucción”.[5]
Chile participó en el Seminario Regional sobre Destrucción de
Arsenales en las América, en Buenos Aires en noviembre del 2000. El
representante chileno Capitán de la Marina Cristian Rudloff
Álvarez, anunció la destrucción de un arsenal de la Marina
de 2.000 minas M16 el 6 de noviembre del
2000.[6] No se sabe si Chile
cumplirá con el “Reto de Managua” emitido en la
reunión de Buenos Aires, el cual incluye retos para una
ratificación completa y destrucción de almacenes para el tiempo de
la Tercera Reunión de los Estados Parte en septiembre del
2001.[7]
También en noviembre del 2000, Chile votó a favor de la
Resolución 55/33V de la Asamblea General de las Naciones Unidas apoyando
el Tratado para la Prohibición de las Minas.
Chile no es Estado Parte a la Convención sobre Armas Convencionales,
pero en diciembre del 2000 asistió a la Segunda Conferencia Anual de los
Estados Parte al Protocolo II (minas terrestres) Enmendado anexo a la CAC como
observador.
Producción, transferencia y uso de minas terrestres
De acuerdo al Ministerio de Asuntos Exteriores,
Chile no ha producido ni exportado minas antipersonal desde
1985.[8] Chile ha producido al
menos seis diferentes tipos de minas antipersonal en el
pasado.[9] Tanto en Fabricaciones
Militares del Ejército (FAMAE) como en Industrias Cardoen,
compañía privada que fabricaba las
minas.[10] En 1975 Chile
importó 300.000 minas antipersonal M14 de los Estados
Unidos.[11]
El 26 de abril de 1999, Chile una moratoria oficial sobre en la
producción, exportación y uso de nuevas minas
antipersonal.[12] El Subsecretario
de Guerra del Ministerio de Defensa, Gabriel Gaspar, quién preside la
Comisión Nacional que supervisa y autoriza las exportaciones de armas
expresó al Monitor de Minas Terrestres que Chile tiene dos tipos de
prohibiciones de exportación relevante a minas: prohibición
completa de exportación de armas inhumanas tales como minas terrestres,
bombas de racimo y armas químicas y una prohibición de
exportación de armas a ciertos
países.[13]
Almacenamiento y destrucción de minas
En diciembre del 2000, un funcionario del
Ministerio de Relaciones Exteriores expresó al Monitor de Minas
Terrestres que la Armada Chilena tiene 25.000 minas antipersonal almacenadas y
que el costo estimado para destruirlas es de $750.000
dólares.[14] Esta cifra es
similar a otras proporcionadas el febrero del 2000 a la ICBL por el Embajador
Chileno a los Estados Unidos de 22.000 minas antipersonal almacenadas con un
costo estimado para su destrucción de $850.000
dólares.[15] Los
números del inventario son sorprendentemente bajos dado que Chile
producía e importaba numerosas minas antipersonal, pero los costos de
destrucción son sumamente altos. El Subsecretario de Guerra del
Ministerio de Defensa, Gabriel Gaspar, expresó al Monitor de Minas
Terrestres que la información sobre la cantidad, ubicación y tipo
de minas antipersonal almacenadas no está disponible al público
porque es un asunto de seguridad
nacional.[16]
No se ha anunciado ningún plan para la destrucción de minas y
no se sabe cuál es el organismo gubernamental responsable de coordinar la
destrucción de inventarios. El General Ricardo Gutiérrez que
reemplazo al Almirante Couyoumdjian como Jefe de Personal de la Defensa Nacional
(el organismo coordinador del Ejército, la Marina y la Fuerza
Aérea) en diciembre del 2000, rehusó responder a la
petición del Monitor de Minas Terrestres sobre una actualización
del plan de destrucción de
arsenales.[17]
El 6 de noviembre del 2000, la Marina destruyó 2.000 minas
antipersonal M-16 en Puerto Aldea en la cuarta región a un costo de
$50.000 dólares.[18] Un
funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores expresó al Monitor de
Minas Terrestres que la destrucción se proponía demostrar el
compromiso total de Chile con la erradicación de ésta
arma.[19] No se sabe si la Marina
chilena tiene más minas antipersonal almacenadas. Una fuente informo al
Monitor de Minas Terrestres que el inventario de minas de la Marina había
sido completamente
eliminado.[20]
Magnitud del Problema
El número de minas terrestres reportadas,
que han sido sembradas en Chile varia considerablemente desde 1 millón a
250.000 según la
fuente.[21] Según
informaciones, el Ejército chileno tendría 293 campos de minas
ubicados en la primera y segunda región del norte del país y en la
doceava región del sur, afectando potencialmente a 17
municipalidades.[22] De las 17
municipalidades afectadas por las minas, 3 son centros urbanos importantes
(Arica, Calama y Antofagasta). De acuerdo a un informe de los medios de
comunicación la mayoría de las minas plantadas a lo largo de las
fronteras de Chile son minas antipersonal M-14 y minas antivehículo M-15
ambas fabricadas por los Estados
Unidos.[23]
La cadena montañosa andina se encuentra entre las regiones fronterizas
afectadas por las minas entre Chile y Bolivia, entre Chile y Argentina y
aproximadamente la mitad de la frontera entre Chile y Perú. Las minas
fueron plantadas a alturas de tres mil a cuatro mil metros sobre el nivel del
mar e incluso más alto en algunos casos. Durante los meses de verano (de
diciembre a marzo) las más intensas precipitaciones de la región
montañosa andina en el norte conocido como invierno boliviano, produce ya
sea lluvia o nieve que transporta las minas de su ubicaciones original
hacía alturas menores.
En mayo del 2001 el Ministerio Boliviano de Defensa proporcionó
información detallada al Monitor de Minas Terrestres sobre los campos de
minas de la frontera, los cuales están todos en territorio
chileno.[24] (Véase el
informe de país de Bolivia para las ubicaciones y descripciones de los
campos de minas en Chile). De acuerdo a informaciones proporcionadas por Bolivia
hay 15 campos de minas conocidos a lo largo de la frontera con Chile en la
Primera y Segunda región, trece de los cuales cubren un área de
3.158.000 metros cuadrados y los otros dos se sospecha que son campos de minas.
En 7 de los quince campos de minas Bolivia informa que hay 196.767 minas
antipersonal y
antivehículo.[25]
En febrero del 2001 la investigadora del Monitor de Minas Terrestres para
Chile visitó las áreas afectadas por las minas en la Primera y
Segunda región del norte de Chile.
Primera región
Mamiña: 100
kilómetros al este de Iquique y 60 kilómetros al oeste de la
frontera boliviana. El área es conocida por sus baños termales y
atrae a cientos de turistas al año. La mayoría de los residentes
locales son campesinos indígenas que pastorean su ganado. En 1996 un
niño de diez años residente de Mamiña perdió parte
de la pierna derecha cuando recogió un “objeto brillante” en
mitad de un camino público fuera de
Mamiña.[26] La mina
aparentemente había sido llevada desde un campo de minas por un
pequeño riachuelo que corre a lo largo del camino. El primo del padre del
superviviente había muerto hacía pocos años por haber
pisado sobre una mina en la misma área.
Putre: 140 kilómetros al este de Arica y a 80
kilómetros de la frontera peruana y a 50 kilómetros de la frontera
boliviana. Putre es una ciudad pequeña a gran altura en el altiplano
chileno y su población es en su mayoría indígena. La
policía en Putre reconoce que las minas terrestres son un problema para
la comunidad. El último incidente ocurrió en 1999 cuando un
conscripto estaba arreglando el cerco alrededor de un campo de minas y
pisó sobre una mina a consecuencia de lo cual perdió un
pie.[27]
Lago Chungará: 50 kilómetros al este de Putre.
Hay campos de mina marcados y cercados a lo largo de la frontera boliviana en el
lago Chungará, dentro del parque nacional Lauca. El Ejército ha
desminado parcialmente el área recientemente y aunque no fue posible
determinar cuántas minas fueron eliminadas, hay evidencia de que las
minas fueron detonadas en la tierra dejando depresiones. El cerco de por lo
menos uno de los campos de minas del lago Chungará está en malas
condiciones facilitando la entrada de animales y personas y el investigador del
Monitor de Minas Terrestres vio un burro muerto en el campo de minas dentro del
cerco.[28]